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Archivo: Mayo 2008

El rey de las aguas

kito 28/05/2008 @ 12:18

El profesor, en esta actividad, nos ha dado la parte de un relato, donde nosotros tenemos que ocntinuarla.

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A un campesino se le cayó su azada al río y, apenado, empezó a lamentarse.
El Rey de las Aguas apareció ante él y, enseñándole una azada de oro, le preguntó:
— ¿Es la tuya?
Respondió el campesino:
— No, no es la mía.
El Rey de las aguas le enseñó una de plata.
— Tampoco es esa —dijo nuevamente el campesino.
Entonces el Rey de las Aguas le llevó su propia azada de hierro. Cuando la vio, dijo el campesino:
— ¡Esa es la mía!
Como recompensa por haber dicho la verdad, el Rey de las Aguas le regaló las tres azadas.
De vuelta a su casa, el campesino enseñó sus regalos y contó aquella aventura a sus amigos.
Uno de ellos quiso hacer lo mismo.

La continuacion mía de este ralato es esta:

Uno de ellos quiso hacer lo mismo.

Un amigo del campesino, iba andando por el borde del río con su hacha en la mano, y disimuladamente, hizo como si se le cayera al río. De allí apareció el rey de las aguas, que sacándole su hacha en la mano le dijo:
— ¿Esta hacha es la tuya?— Le dijo al amigo del campesino.
El, asombrado, y esperando a que le hubiera sacado un hacha de oro le contesto;
— No, esa no es la mía.
EL rey de las aguas le volvió a sacar un hacha, pero ahora de plata, y le dijo:
— Y esta, ¿Esta es la tuya?
El, de nuevamente asombrado le contesto;
— No, esa tan poco es la mía.
El rey de las aguas ya sabía lo que el amigo del campesino venía buscando, y el, envés de sacarle el hacha de oro le saco una pintada de amarillo, y le volvió a decir:
— Oye, ¿Es esta tu hacha?
El campesino creyéndose que esa era la de oro le contesto rápidamente;
— Si sí, esa es la mía.
— ¿Seguro que es esta la tuya?— le volvió a decir el rey de las aguas.
— Si, ya le he dicho que si — volvió a responder.
El rey le entregó el hacha que él decía que era suya. Pero al verla de cerca, supo que esa hacha no era de oro:
—Esta hacha no es de oro, me as mentido— le dijo.
—Normal, ¿que te pensabas que te iba a dar la de oro de verdad?, si al menos hubieras sido un poco mas honrado te abría regalado las dos hachas como ice con tu amigo— le dijo el Rey— pero por haber sido tan egoísta no te voy a dar ni la tulla y encima, durante los próximos tres meses, estarás sin agua y tu cultivo no crecerá y se morirá del calor. —
Así fue como el rey castigo al amigo del campesino por haberle mentido siendo un egoísta.
El amigo del campesino, al mes y medio, ya sufriendo por no poder comer del cultivo, fue otra vez al rió;
— ¡Rey de las aguas!— le gritó, pero como el no salía le volvió a insistir,— Rey de las aguas, soy yo que vengo a disculparme—
El Rey contesto— ah eres tu, ¿que vienes a intentarlo otra vez?— le dijo.
—No. Vengo a disculparme por lo del otro día, es que he recapacitado, y aparte, no puedo seguir así, mi familia se esta muriendo de hambre.
El rey se quedo unos segundos pensando y le contesto;
— Bueno, en ese caso, acepto las disculpas, pero mas que nada es para que aprendas a apreciar lo que es tullo, y así recibirás recompensas—
Y así fue como el amigo del campesino recupero su hacha y sus cultivos volvieron a crecer.

 

Mitos

kito 28/05/2008 @ 12:08

En clase, el profesor nos a leído un libro de mitos giregos. De ahí hemos seleccionado cada uno de los alumnos un personaje de la historia.

Yo he elegido a Zeus, el rey de los dioses olímpicos.